Volta al Massís del Pedraforca en BTT - 360º

Vistas a la cara norte del Pedraforca
Aunque la idea inicial era hacer alguna cumbre por el Parque Nacional Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, una inflamación repentina del tobillo nos hizo replantearnos los planes. Mejor algo de bici, que para eso no hay que usar mucho el pie...

Era una ruta de esas que estaba en la lista de pendientes desde hace tiempo. El Pedraforca es una de las montañas con más carácter de nuestro país, no en vano es de las más populares, mal que nos pese a muchos. La hemos coronado muchas veces y admirado otras tantas, desde muchas perspectivas distintas. Así que la ruta que hoy reseñamos, representa otro punto de vista y un modo distinto de disfrutar de la emblemática montaña.

FICHA TÉCNICA

Distancia: 61 km.
Desnivel positivo acumulado: 2000 m.
Desnivel negativo acumulado: 2000 m.
Tiempo de pedaleo: 5h 46'
Circular:
Dificultad: Técnica, baja.
              Física, alta.
Puntos de agua: Gresolet (no siempre), Tuixent, Gósol.


Aquí un TRACK del recorrido.

APROXIMACIÓN

La ruta la iniciamos en Saldes, donde se puede aparcar alegremente en el descampadillo que hace las veces de parquing del pueblo, nada más entrar.
Para llegar a Saldes hay que dirigirse a Berga, pasando de largo y continuando como si fuéramos a coger el túnel del Cadí (C-16) y antes de llegar a Bagà nos desviamos a la izquierda tomando la carretera B-400 que nos conduce directamente a Saldes.


Ni que decir tiene que la zona es un paraíso para los amantes del outdoor, pues cuenta con un par de ferratas, un barranco, un sinfin de rutas a pie y en bici y hasta unas pistas de esquí nórdico. Sí, estoy enamorada del Cadí-Moixeró.

RECORRIDO

Nos incorporamos a la carretera para bajar hasta el río Saldes, cruzarlo, e inmediatamente pasado el puente, coger una pista de tierra que sale a la izquierda.
Font al Gresolet
Esta pista no la soltaremos hasta llegar al Coll de Bauma (1573m.), donde habremos ganado prácticamente 700 metros de altura desde que empezamos a subir rampas. Antes de eso, sin embargo, pasaremos por la Ermita y el Refugi del Gresolet, donde disponemos de una fuente para repostar.
En su mayoría, hasta este punto, la pista transcurre por el interior del bosque, así que tenemos mucha sombra para ayudarnos a sobrellevar las acusadas pendientes.

Al llegar al Coll de Bauma, lejos de la bajada que uno espera encontrar cuando asume un collado, lo que tenemos que hacer es seguir subiendo. Así que situados en el collado, hay que tomar la pista que sale a izquierdas, hacia el Collell i Gósol.
Al fondo el Coll de Torn (1918m.)
En esta pista pronto nos quedamos sin sombra que nos cobije, así que ya chupamos sol de pleno, pero por contra nos ofrece unas vistas impresionantes y limpísimas de la cara norte del Pedraforca. Estas pendientes, más suaves que las primeras, nos acercan hasta el Coll de Torn (1918m.), donde iniciamos el descenso.
En menos de dos kilómetros de descenso deberemos estar atentos a la señalización (Coll de les Bassotes, 1873m., pues la pista por la que descendemos baja directamente hacia Saldes, y nosotros debemos seguir hacia Gósol, en un rompiente a derechas que al principio no es muy evidente, y que desciende rapidísima y pedregosísimamente junto al lecho del río Cerneres. Son unos 4 kilómetros, para mí muy duros porque hay mucha piedra suelta y voy muy cagada, hasta desembocar en la carretera, en un curva cerrada.
Descenso hacia Tuixent
Tomamos la carretera hacia la derecha, pasando junto al bonito pueblo de la Josa del Cadí (que no visitamos por ir un pelín apuradas de tiempo) y en 6 kilómetros más llegamos a Tuixén, al que se accede mejor por una pistilla encementada que sale a izquierdas antes de llegar al pueblo, muy visible.

Aquí sí que paramos. Llevamos 34 kilómetros en las patas con un par de galletas y el agua escasea. Paramos en el restaurante de Cal Gabriel, donde damos cuenta de dos menús de cuina casolana revitalizante y donde además de ser muy amables nos echan una mano con un temilla técnico/logístico.
Sira y yo estamos más que de acuerdo en que esta parada fue vital para poder acabar la ruta, salimos de allí renovadas y dispuestas a afrontar los cerca de 800 metros de subida que teníamos por delante.

Parada en Cal Gabriel
Salimos del pueblo de Tuixent habiendo llenado de agua en la fuente de la plaza y nos dirigimos por carretera hacia Sant Llorenç de Morunys y justo al cruzar el riu de Mola, nos incorporamos a la pista de tierra que sale a nuestra izquierda, junto al puente.
A subir toca, hasta el coll de Mola (1819m.), otra vez sin pérdida, pues se trata de ir siguiendo la pista hasta el collado, donde podremos ver nuevamente la masa pedregosa que es el Pedraforca.
Esta subida es en general más llevadera que la primera, aunque sufrimos algunos tramos de mucha pendiente, pero a estas alturas del día cada curva que nos esconde una nueva subida es matadora.
Bajada hacia Gósol
Aún con eso, llegamos al collado muy contentas y tomamos la pista de bajada, la de la izquierda, con muchas ganas de llegar a la furgo.

Unos cuantos zig-zags mucho más divertidos (para mí, claro...) que los de la bajada hacia Tuixent, nos dejan por fin a los pies de Gósol, donde tomamos la carretera hacia la derecha que nos conduce en una plácida y asfaltada bajada (no sin olvidar el repechoncillo del Coll de Trapa) al lugar donde iniciamos la ruta.

Después de mover la furgo, nos damos una merecida ducha al fresco y nos hacemos la cena antes de caer muertecicas en la cama. 

1 comentario:

Thibor dijo...

Asquerosas!!!! Envidia infinita!!! La última vez que váis de btt sin mi!